Revista Latinoamericana de Tecnologia Extracorpórea XI,4,2004

CONTROL DE CALIDAD EN PERFUSIÓN.

Decio O. Elias*
* Cirugia Cardiaca Pediatrica.

Conferencia presentada en el V Congreso Latinoamericano de Tecnología Extracorpórea. Cartagena de Indias, Colombia. 24-28 Noviembre 2004.

ABSTRACT

Quality control in an area of services, such as cardiopulmonary bypass can only be established after the institution of policies and protocols for the procedures to be evaluated. It is necessary to know exactly what has to be done in order to evaluate how it has actually been done. Total quality systems are more adequate to quality control in perfusion because they allow for the necessary changes while the procedures are performed. Despite the existence of very complex systems for quality control, in our countries the simplest systems are more prone to be adopted and used successfuly. It is important to choose several parameters for evaluation and grade them in order to favor comparison to have a quantitative evaluation and to compare to other procedures. In our days health systems are under constant regulations from government agencies, private administrators and the society. It seems to be the correct time to think very seriously about entering a phase of quality control in extracorporeal circulation.

Keywords: quality, quality control, cardiopulmonary bypass.

Rev Latinoamer Tecnol Extracorp 11,4,2004


RESUMEN

El control de calidad en una area de servicios como es la perfusión solo puede ser instituido después del establecimineto de rutinas y protocolos para la realización de los procedimientos que serán evaluados. Es necesario saber exactamente lo que debemos hacer para evaluar como ha sido hecho. Los sistemas de calidad total son los más adecuados para el control de calidad en perfusión porque permiten el cambio de las variables mientras el procedimiento trascurre. Apesar de que existan sistema de gran complejidad para el control de calidad en nuestros países los sistemas más simples tienen las mejores posibildades de uso con suceso. Se deben escojer diversos parámetros de evaluación y atribuyrles un grado para que se tenga una evaluación cuantitativa que se puede comparar con otros procedimientos. En los dias actuales los sistemas de salud sufren constantes reglamentaciones de los órganos gubernamentales, de los administradores privados y de la sociedad. Así es que parece oportuno pensar con mucha atención y seriedad en ingresar en la fase del control de calidad en circulación extracorpórea.

Palabras claves: calidad, control de calidad, circulación extracorporea.


El progreso del conocimiento y el desarrollo tecnológico, han hecho con que los niveles de exigencias de calidad en salud sean hoy mayores que en el pasado. También son mayores las expectativas de los pacientes en nuestros hospitales.

En los días actuales tenemos en nuestros países dos sistemas de salud con características propias: el sistema privado, con mejores condiciones de trabajo y mayor preocupación con los costos y la calidad a pesar de algunos rasgos que suscitan críticas, y el sistema público que muestra carencias de diversos órdenes en sus establecimientos, en ocasiones alarmantes, con reclamos de parte de los usuarios y, no pocas veces, de los propios profesionales.

Los dos sistemas se pueden beneficiar del mejor empleo de los recursos alocados a las instituciones hospitalarias y el control de calidad les puede traer grandes beneficios. Nuestro interés va a concentrarse en el control de calidad en circulación extracorpórea.

Nuestra tarea inicial debe ser el establecimiento del concepto de CALIDAD. Para eso debemos responder a la pregunta: ¿Qué es calidad?

Es indiscutible para nosotros, que entre dos coches, una Ferrari Testarosa y un Volkswagen popular, la Ferrari tiene mejor calidad que el coche de un tipo popular. ¿ No es cierto? Parece que todos estamos de acuerdo en eso!.

Errado. Calidad es una característica más compleja. Ella no es representada por el precio, por la apariencia o mismo por la utilidad. Los dos coches citados, por lo tanto, pueden ser considerados, productos que tienen buena calidad.

Veamos ahora un otro ejemplo. Vamos a comparar dos restaurantes. Veamos un restaurante francés refinado, con las mesas cubiertas con manteles de lino, velas en cada mesa y un atento jefe de camareros. La carta de vinos y el menú están escritos en francés. Es un local vistoso y perfumado. Pero el servicio es lento e impersonal. El "steak au poivre" viene muy cocido, duro y con mucha pimienta. El camarero trae el vino errado. Al revisar su cuenta, usted percibe que le cobraron 200 pesos más, fuera de los gastos efectivamente realizados. Del otro lado tenemos una tienda de una conocida cadena de "fast-foods". Al entrar, usted encuentra el mismo visual, la limpieza y el ambiente familiar de todas las tiendas de la misma red de hamburguesas. Su espera en la cola es corta y su bocadillo con papas fritas y un refresco tiene el mismo sabor al cual usted está habituado.

En este caso, la tienda de fast-food satisfizo enteramente todas sus expectativas, mientras que el restaurante francés fracasó en casi todos los requisitos. Podemos afirmar que la tienda de fast-food tiene más calidad que el restaurante francés.

La calidad puede ser definida de diversas maneras. Una de ellas, bien sencilla y útil, dice que un determinado producto o servicio es de buena calidad cuando está de acuerdo con las especificaciones, es adecuado al uso propuesto y satisface las expectativas y las necesidades del usuario. Calidad también según algunos se refiere a la ausencia de deficiencias. Otros han dicho que calidad es "adecuación al uso".

Ya hemos visto que CALIDAD es un concepto fácil de observar y difícil de definir. Además de eso, la calidad es también una característica muy difícil de medir. Ese es uno de los puntos más importantes. Es necesario atribuir valores a la calidad para que su mejoría o su deterioración puedan ser claramente evaluadas. Y puedan también ser modificadas.

En ciencia, de un modo general para que un fenómeno o una determinada variable se puedan evaluar y comparar, hay que atribuirles un valor numérico.

Cuando se habla de calidad no se puede olvidar la sigla ISO, que representa la Organización Internacional para Estandardización, que es una entidad ligada a las Naciones Unidas, con sede en Ginebra, en Suiza y que representa cerca de 146 países.

La sigla ISO es un derivado de la palabra griega isos, que significa "igual", usada en la composición de muchas palabras que tienen el sentido de igualdad, como por ejemplo, isonomía, isotérmico y tantas otras.

Esta organización está encargada de elaborar o aprobar los conjuntos de normas que permiten promover la estandardización de las actividades productivas, con la idea de facilitar el intercambio internacional de bienes y servicios y la cooperación que se desarrolla en las esferas de la actividad intelectual, científica, tecnológica y económica.

La ISO desarrolló un conjunto de normas de evaluación de los procesos productivos denominado ISO 9000. La serie de normas ISO 9000, publicada en 1987, trata esencialmente de Sistemas de Calidad - conjunto de reglas mínimas que orienta cada parte de una empresa para ejecutar correctamente y en tiempo hábil sus atribuciones, en armonía con las demás áreas, buscando un objetivo común: la satisfacción del cliente. Las normas ISO 9000 ofrecen un modelo de Sistema de Calidad sencillo y eficaz, destinado a asegurar la calidad de productos y servicios.

Otros conjuntos de normas fueron organizados, como las normas ISO 9001, ISO 9002, etc. Todas tienen como objetivo perfeccionar y estandarizar los procesos productivos. Las empresas que utilizan esas normas reciben los certificados de calidad relativos al conjunto de normas adoptadas. Estos certificados son una garantía de calidad para los productos que la empresa fabrica.

En el área de servicios (y la perfusión es un servicio) la aplicación de estos conjuntos de normas es más difícil, del mismo modo que es más difícil la evaluación de la calidad de los servicios prestados, desde un punto de vista cuantitativo, capaz de ser medido y comparado.

Un control de calidad solo puede ser instituido en una área de servicios como la perfusión, después del establecimiento de rutinas y protocolos para la realización de los procedimientos que serán evaluados. Es necesario saber exactamente lo que debemos hacer para evaluar como fue hecho, tanto cualitativa como cuantitativamente.

Por lo tanto, para introducir un sistema de control de calidad en perfusión, es necesario que el servicio tenga rutinas y protocolos escritos, previamente discutidos y aprobados, con la finalidad de permitir el mejor desempeño posible, de acuerdo con las necesidades de cada paciente.

Los sistemas inicialmente desarrollados para el control de calidad en perfusión tenían carácter retrospectivo. Los datos de la perfusión eran colectados en algunos programas de computadoras, como las hojas de cálculo del programa Excel, por ejemplo. Esas hojas eran analisadas con fórmulas matemáticas y estadisticas. Cuando un de los valores se alejava de los valores medios, las diferencias eran anotadas y hacían parte de la evaluación global del procedimiento. El mayor inconveniente es que el control era hecho después del final de la perfusión y no había oportunidad de optimizar los indicadores que se alejavan de las medias. Las estadísticas y los gráficos de evaluación eran construidos a partir de los datos calculados.

El sistema descrito es ineficiente porque solo permite la identificación de los desvíos después de la realización del procedimiento.

Ese concepto fue substituido por el concepto de CALIDAD TOTAL. En los sistemas de control de calidad modernos, la calidad total es lo que importa. Todos los participantes del proceso sea de producción de bienes o sea de prestación de servicios están involucrados con el control de la calidad. Y, cada componente de un producto es inspeccionado en el momento de su inserción para la elaboración del producto final. Cuando el componente no esta de acuerdo con las especificaciones no es usado. Así, al final de una línea de montaje habrán solo productos aprobados por el control de calidad.

Para los controles de calidad en perfusión, el concepto de calidad total es ideal, porque la perfusión debe ser evaluada por el perfusionista a cada momento de su transcurso, y hay la oportunidad de corregir muchos de los desvíos en la medida que son identificados.

Todos los componentes de la circulación extracorporea: oxigenadores, reservorios, circuitos, las máquinas, los monitores y los demás insumos son previamente sometidos a los diversos procesos de control de calidad por la industria.

Así, el control de calidad de la perfusión se destina a evaluar y cuantificar la práctica de la perfusión propiamente dicha con el empleo de materiales ya aprobados en su propio sistema de control.

En perfusión se puede usar el concepto de calidad total porque el control comprende todos y cada uno de los aspectos del procedimiento desde el planeo, las personas involucradas, los materiales y aparatos. El control es continuo desde las primeras etapas hasta la salida de perfusión. Pero son igualmente importantes para el control los resultados obtenidos en el postoperatorio inmediato.

Ya existen sistemas bastante complejos de control de calidad que coletan los datos directamente del circuito de la perfusión y de los monitores de los pacientes, realizan los cálculos necesarios y imprimen los resultados y la evaluación. Esos sistemas son muy sofisticados, de costo extremamente elevado y se usan en pocas unidades de los Estados Unidos y Europa, mucho más con finalidad de investigación.

En nuestros países el control de calidad en perfusión apenas delinea sus primeros pasos y, por eso, precisamos de sistemas más simples, que puedan ser usados por la mayoría de los servicios interesados en la optimización de sus procedimientos.

La escoja de los indicadores que serán usados para la construcción de un sistema de control de calidad es de importancia fundamental para la eficiencia del sistema. Los indicadores deben cumplir los siguientes criterios:

1. El perfusionista debe tener control directo sobre el parámetro escogido como un indicador de calidad;
2. El indicador de calidad escogido debe tener impacto sobre el comportamiento clínico del paciente, o sea, el indicador debe ser importante en la determinación del resultado de la perfusión;
3. La información colectada debe ser destinada a la mejora del proceso.

En nuestro caso el proceso es la perfusión.

El sistema de control de calidad puede ser iniciado con algunos indicadores, tales como:
1. la presión arterial media (PAM)
2. Flujo de perfusión (QP)
3. SvO2 (SvO2)
4. Hematocrito (Htc)
5. Tiempo de coagulación activada (TCA)
6. Temperatura de la sangre arterial (Tsa)
7. Dosis de bicarbonato de sódio administrada (NaHCO3)

Para que una alteración de las variables sea significativa, ella debe durar por un período mínimo de 5 minutos consecutivos.

Debemos recordar que las rutinas y los protocolos del servicio deberán contener los valores aceptos para los indicadores de la calidad de la perfusión.

En la tabla 1 vemos un ejemplo de algunos de los indicadores de calidad de la CEC con los valores mínimos aceptos para un determinado tipo de paciente. Vamos considerar que el paciente es un adulto joven sometido a una cirugía de revascularización del miocárdio.



Como un ejemplo, podemos decir que si la PAM estuver en 45 mmHg por apenas 1 minuto y la actuación del perfusionista elevarla para 70 mmHg, ese evento no sera considerado en el sistema de control de calidad.

Como se puede ver, la perfusión es un área en que la calidad y la aplicación de métodos que permiten elevar el padrón de calidad son numerosos. El conjunto de indicadores establecidos como "standard", debe ser capaz de reflejar con fidelidad la práctica de la perfusión.

El perfusionista tiene la responsabilidad de asegurar que durante la circulación extracorpórea, los parámetros preestablecidos sean mantenidos y, si hay algún problema, este debe ser resuelto lo más rápido y eficientemente posible. Eso representa el desempeño del perfusionista y tiene relación con la calidad de la asistencia ministrada al paciente.

Los sistemas de control de calidad en perfusión deben permitir una evaluación numérica, cuantitativa de los indicadores escogidos. Así es que se debe establecer una puntuación para los desvíos observados. Vamos analizar el sistema más sencillo posible, con la evaluación de sólo un parámetro. Vamos a evaluar el parámetro pH, durante la perfusión.

Si el protocol de perfusión en normotermia establece mantener el pH entre 7,35 y 7,45 y eso efectivamente ocurre, se confiere 2 puntos a la evaluación. Si el pH en alguna muestra alcanza la faja de 7,30 - 7,34 o la faja de 7,46 - 7,50 se confiere sólo 1 punto a evaluación. Si el pH, en cualquier muestra alcanza un valor abajo de 7,3 o superior a los 7,5 no será conferida puntuación. Con este sistema, cuanto mayor la puntuación mayor será la calidad de la perfusión ministrada. La perfusión en normotermia que mantiene el pH entre 7,35 y 7,45 tiene mejor calidad.

Vamos a evaluar el sistema con los 4 parámetros de la gasometría y con el TCA, representados en la figura 1:



Veamos además del pH la presión parcial de oxígeno, la Pa02. Si la PaO2 es mantenida en la faja de 100 a 199 mmHg en las muestras colectadas durante la perfusión, el parámetro recibe 2 puntos. Si hubo variaciones para bajo, en la faja de los 50 - 99 mmHg 0 para arriba, en la faja de 200 - 250 mmHg el parámetro recibe sólo 1 punto. Si la variación es más acentuada, abajo de 50 mmHg o arriba de 250 mmHg, el parámetro PaO2 no recibe ningún punto.

Veamos la saturación venosa de oxígeno. Serán conferidos dos puntos para la manutención de la saturación venosa de O2 en la faja de 70 - 75%. En las fajas de 65 a 69% o de 76 a 82% el parámetro recibirá sólo un punto. Si la variación es más acentuada, abajo de 64% o arriba de 83%, el parámetro no recibirá ningún punto.

El TCA puede ser evaluado de la misma forma. El valor que el equipo acepto está entre 480 y 600 segundos. Esa faja de TCA, por lo tanto recibe 2 puntos en la evaluación. Si el TCA está en la faja de 400 a 479 segundos o de 601 a 660 segundos, el parámetro recibirá sólo 1 punto. Si, el TCA está abajo de 400 segundos o arriba de 660 - 700 segundos, no será conferido ningún punto al parámetro.

Repetimos que, con este sistema de evaluación, cuanto mayor la puntuación mayor será la calidad de la perfusión. Este sistema posibilita la comparación entre los procedimientos y, por lo tanto, permite que un perfusionista pueda evaluar la calidad de su perfusión y se sienta estimulado a mejorar sus propios resultados.

Como vemos un sistema de control de calidad depende de las rutinas y protocols de trabajo y de los valores que el equipo acepta como adecuados para la perfusión. La evaluación puede incluir un gran número de parámetros, como por ejemplo:

  • Gasometria: pH, PaO2, PaCO2, BE
  • PAM
  • Flujo de Perfusión
  • Resistencia vascular sistémica
  • SvO2
  • Dosis de bicarbonato de Sódio
  • Lactato
  • TCA
  • Hematocrito
  • Temperaturas: nasofaringe, rectal, sangre arterial
  • Diuresis
y otros que se pueden escoger de acuerdo con los protocolos empleados por los servicios.

El sistema es de utilidad, principalmente para los grandes servicios en que trabajan varios perfusionistas usando los mismos protocolos de perfusión. Imaginen como el sistema puede elevar los padrones de calidad de los procedimientos ministrados por todos los perfusionistas de un mismo servicio.

Ahora algunas consideraciones acerca del "otro lado de la moneda". Algunos eventos pueden tener una puntuación negativa, llevando a reducir la puntuación final de evaluación. La embolia aérea de gran proporción, por ejemplo, debe tener una puntuación de - 10 puntos por ejemplo, la hemólisis leve debe tener - 2 puntos. La hemólisis moderada debe tener -4 puntos y la hemólisis severa debe tener -6 puntos. Otros eventos pueden ser puntuados negativamente, de forma a influir en la evaluación final del procedimiento.

Este sistema permite que el perfusionista sea su propio inspector de calidad, durante el procedimiento, y está de acuerdo con el concepto de calidad total. En la calidad total, cada participante del proceso actúa con el objetivo de emplear el mejor de su trabajo, para tener un mejor resultado colectivo.

Es indudable que los demás membros del equipo también deben estar involucrados en un proyeto global de control de calidad.

Vimos que el objetivo de estos sistemas de control de calidad es ayudar el perfusionista a concentrar su atención en mantener cada parámetro de la perfusión dentro de una faja previamente establecida. En otras palabras, el perfusionista actúa con la intención de alcanzar los objetivos de su propio programa de calidad total.

Finalmente nos gustaría recomendar la adopción de un sistema de control de calidad por los perfusionistas.

En los días actuales los sistemas de salud sufren constantes reglamentaciones y fiscalizaciones de órganos gubernamentales, de los administradores privados y de la sociedad. La reglamentación externa puede no ser tan adecuada como sería si fuera hecha por los propios profesionales interesados.

Así es que parece oportuno pensar con mucha atención y seriedad en ingresar en la fase del control de calidad en la circulación extracorpórea.

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