| Revista Latinoamericana de Tecnologia Extracorpórea XII,1,2005 |
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EL CEBADO AUTÓLOGO RETRÓGRADO CON CIRCUITOS DE LA DERIVACIÓN CARDIOPULMONAR ACORTADOS DISMINUYE LA TRANSFUSIÓN SANGUÍNEA EN LA CIRUGIA CORONARIA DE PACIENTES CON ALTO RIESGO. |
| Edy S. Zelinka, CCP,* Patrick Ryan, MD:*, Julie McDonald, RN, CPHQ:*, James Larson, MD* |
| *Heart and Vascular Institute, Providence Everett Medical Center. Everett, Washington; and Advanced Perfusion Care, Inc., Pinehurst, North Carolina |
| Trabajo originalmente publicado en: The J Extracorp Technol 36:343-347, 2004. |
| Traducido del original por Hilda Velarde, Venezuela. |
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Previous studies have shown that minimizing the amount of hemodilution during open-heart surgery reduces the need for a blood transfusion. Transfusion increases a patient´s medical risks and leads to increased costs. We used a shortened bypass circuit, primed with autologous blood in a retrograde fashion, to decrease red cell transfusion in high-risk patients. One hundred twenty-three patients having first-time, nonemergent coronary artery surgery were chosen for this trial, based on their low prebypass hematocrit and weight. In seventy-two cases, we used a shortened bypass circuit and retrograde autologous prime. A historical control group of fifty-one patients received a standard bypass circuit and prime method. The prebypass hematocrit was 35±2.62% and 34±2.99% in the control and study groups respectively. Red blood cell transfusion was necessary in 70% of the control group during their hospital stay, whereas only 51.4% of the study group required transfusion (p=0.006). Patients receiving no blood products were siginificantly higher in the study group, 48,6% vs 30,0% (p=0.005). The postbypass hematocrit was similar at 26.5±1.82% vs 25.5±2.38%, and the discharge hematocrit was 30.8±3.33% and 31.2±3.04% in the control and study groups, respectively. Minimizing hemodilution by shortening the bypass circuit and performing retrograde autologous prime conserves the use of blood during routine coronary artery bypass surgery. These methods can be used for patients who are at greater risk for transfusion.
Keywords: blood transfusion, cardiopulmonary bypass.
Rev Latinoamer Tecnol Extracorp 12,1,2005
Estudios previos han demostrado que minimizando la cantidad de hemodilución durante la cirugía cardíaca abierta se reduce la necesidad de transfusión sanguínea. La transfusión incrementa los riesgos médicos de los pacientes y lleva a un aumento de los costos. Nosotros usamos el circuito de la derivación ("bypass") reducido y cebamos con sangre autóloga en forma retrógrada para disminuir la transfusión de glóbulos rojos en pacientes de alto riesgo. Se escogieron para este estudio ciento veintitres pacientes que se operaban por primera vez de cirugía arterial coronaria, no de emergencia, con base en los valores bajos de peso y de hematocrito antes de la derivación. En setenta y dos casos, nosotros usamos los circuitos de la derivación reducidos y cebado retrógrado autólogo. Un grupo control de 51 pacientes recibieron el circuito y la técnica de cebado("priming") estándar. El hematocrito previo a la derivación cardiopulmonar (DCP) fue de 35± 2,62 % y 34± 2,99% en el grupo control y en el grupo de estudio, respectivamente. La transfusión de glóbulos rojos fue necesaria en 70% del grupo control durante su hospitalización, mientras que solamente 51,4% del grupo en estudio requirió la transfusión (p=0.006). Los pacientes que no recibieron productos sanguíneos fueron significativamente mas altos que el grupo en estudio, 48,6% vs 30,0% (p= 0.005). El hematocrito postperfusión fue similar con 26,5% ± 1,82% vs 25,5% ± 2,38% y el hematocrito del paciente al momento del alta fue de 30,8% ± 3,33% y 31,2% ± 3,04% en el control y el grupo estudio, respectivamente. Minimizando la hemodilución por acortamiento del circuito extracorpóreo, y utilizando cebado autólogo retrógrado se preserva el uso de sangre, de rutina, durante la cirugía arterial coronaria con DCP.
Palabras clave: transfusion de sangre, circulación extracorporea.
La anemia preoperatoria, la pérdida de sangre durante los procedimientos de cirugía cardíaca
abierta, y los efectos de la hemodilución de la DCP conducen al uso de transfusión sanguínea (1).
Los hematocritos de pacientes que van a cirugía cardiaca frecuentemente disminuyen a bajos niveles durante la DCP. Hay una acentuada inversión de la relación entre el hematocrito y la tasa de mortalidad hospitalaria, colocación de balón intraórtico intra o postoperatorio y el retorno a la DCP despues de la salida inicial. Los pacientes con valores de hematocrito de 19% tienen un riesgo significativamente mas elevado que aquellos con hematocritos mayores o iguales a 25% (2). El tratamiento aceptado para hematocritos bajos es la transfusion sanguinea (la causa principal de la cantidad total de sangre transfundida en los Estados Unidos, es la cirugía cardiaca) (3). Desafortunadamente, la transfusión sanguinea, por si misma, implica muchos riesgos.
Engoren y Col. (4) han concluido que la transfusión sanguínea durante o despues de la operación cardiaca es asociada con 70% de aumento de riesgo de muerte durante los 5 años subsecuentes. Otros riesgos incluyen transmisión de infecciones, incompatibilidad, y supresión inmunológica (5).
La mayoría de los pacientes que reciben transfusiones durante procedimientos cardíacos son ancianos, tienen estatura mas pequeña, y tienen mayores tasas de comorbilidad. Ellos son generalmente del sexo femenino, y mas propensos a tener enfermedad cerebrovascular, enfermedad vascular periférica, hipertensión, y elevado puntaje en la escala de riesgos de la Sociedad de Cirujanos Torácicos y en la clase funcional de síntomas de la Asociación del Corazón de Nueva York, eran clase IV(4). Ha sido demostrado que en la cirugía de reemplazo de cadera hay un riesgo aumentado de infección postoperatoria en pacientes que reciben transfusiones homólogas y un aumento de la permanencia hospitalaria (6). Un aumento en la incidencia de mediastinitis tambien ha sido asociado a la transfusión sanguínea (7).
Ha sido demostrado que al reducir la hemodilución asociada a la DCP se disminuyen los requerimientos de transfusión (1). Otros estudios (8,9) que evalúan el cebado autólogo retrógrado (CAR), un método de cebado del circuito con la sangre del paciente antes de la iniciación de la DCP, han demostrado una disminución en el uso de sangre, pero no han estudiado, especificamente, aquellos pacientes con extremo riesgo de transfusión (ej. bajo peso, bajo hematocrito). Nosotros condujimos un estudio comparativo, combinando circuitos de bajo volumen de cebado y CAR (grupo estudio) y no intervención (grupo control), en pacientes cuyos factores de riesgo de transfusión estaban aumentados. Esperábamos ver un significativo descenso de la transfusión sanguínea en un grupo específico de pacientes que se beneficiarían de estas técnicas de conservación de sangre.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se consultaron los comites de manejo de ética y riesgo del Centro Médico Providencia Everett, y se siguieron todos los lineamientos. La aprobación del Comité de Revisión Interna o consentimiento informado no fue necesario debido a que ninguno de los procedimientos usados eran experimentales.
Diseño del Estudio
De enero a diciembre del 2002, 72 pacientes con enfermedad arterial coronaria fueron sometidos, por primera vez, y sin ser casos de emergencia, a cirugial arterial de puentes aorto coronarios. Se determinó que estos pacientes tenian mucha probabilidad de requerir transfusiones sanguíneas debido a su bajo peso y bajo valor de hematocrito preoperatorio. Sus hematocritos hemodilucionales, o prospectivamente el primer hematocrito en bomba, fueron calculados usando la ceba completa del circuito. Aquellos pacientes cuyo cálculo del hematocrito en bomba era menor de 25.0% fueron considerados de alto riesgo y colocados dentro del grupo estudio. Se les colocó en circuitos acortados, bajo volumen de ceba y con el uso de CAR, este último realizado antes de la iniciación de la DCP. En nuestra búsqueda retrospectiva encontramos 51 pacientes similares desde septiembre de 1978 hasta abril de 1999, que no tuvieron intervención. Estos pacientes fueron seleccionados sobre la base de sus hematocritos dilucionales usando la misma fórmula que la del grupo estudio. El criterio para la administración de productos sanguineos durante la DCP incluyó, hematocritos prospectivos post-DCP menores de 25.0%, saturación venosa baja, o bajo volumen en el reservorio con bajo hematocrito. El criterio post-DCP fue hematocritos menos de 25%
y baja saturación de oxígeno. El criterio de exclusión incluyó edad mayor o igual a 80 años, creatinina sérica preoperatoria mayor o igual a 1.5, y el requerimiento del uso del autotransfusor ("cell saver") (Tabla 1).
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El procedimiento tomó aproximadamente 2 minutos en completarse y requirió una observación cuidadosa de la presión en el monitor, tanto por el perfusionista como por el anestesiólogo. Aun cuando el CAR se realizó lentamente para evitar hipotensión, se usó norepinefrina al 1% (American Regent Laboratories, Shirley, NY) cuando fue necesario, o en algunos casos el CAR fue detenido. Pocos pacientes requirieron alguna intervención durante el CAR y nosotros hemos incluido todos los procedimientos parciales del CAR en el grupo estudio. Finalmente, justo despues de iniciar la perfusión, la solución cristaloide en el circuito de la cardioplegia se removió y se descartó. La sangre del paciente del circuito principal reemplazó este líquido.
Técnica Quirúrgica
El tórax se abrió por esternotomia mediana. Se utilizaron como puentes aorto coronarios la safena interna y/o la radial, y la mamaria interna Se preparó el acceso a los sitios de canulación aórtico y venoso, se canuló la aorta y la auricula derecha, y se inició la DCP. Se colocó la pinza en la aorta y se detuvo el corazón con cardioplegia sanguinea anterógrada con relación 4:1. La succión de cardiotomia fue necesaria en el 89% de los pacientes, y no se utilizó autotransfusor ("cell saver"). La arteria mamaria interna se usó para la arteria descendente anterior y la vena safena y la arteria radial para el resto de los injertos. El flujo arterial y la presión arterial media deseados fueron de 2,4 L/min/m² y 60 a 70 mmHg. El nivel de volumen en el reservorio permaneció mayor a 400 mL durante todo el tiempo. Se usó perfusión normotérmica y después de la anastomosis final, se liberó la pinza aórtica. La DCP se descontinuo, la heparina fue revertida con sulfato de protamina y se retiraron las cánulas.
Obtención de Muestra de Sangre
Se obtuvieron muestra de sangre, pre y post DCP para gases sanguíneos, electrolitos, hematocrito, glucosa, y tiempo de coagulación activado, de los catéteres arteriales. Estas muestras fueron procesadas usando aparatos de laboratorio ubicados dentro del quirófano (Instrumentation Laboratories, Lexinton, MA; Radiometer, Westlake, OH; Hemochron, Edison, NJ; and Lifescan, Milpitas, CA). Durante la DCP las muestras sanguíneas fueron obtenidas del "manifold" arterial distal al oxigenador y procesadas en las mismas máquinas. Todas las mediciones de laboratorio en el postoperatorio, tanto arteriales como venosas fueron analizadas en otro equipo.
Análisis Estadístico
Los datos estadísticos se mantuvieron en una base de datos Acces, en las hojas de funciones manejadas en Excel (ambos de Microsoft, Redmond, WA). Los datos se presentaron como el valor medio ± del error estandar de la media, a menos que hubiese uno diferente. La comparación entre grupos para datos continuos y variables categóricas se realizaron con el estudio pareado t test. Un valor de p menos que o igual a 0,05 fue considerado como estadisticamente significativo.
RESULTADOS
A los pacientes en el grupo estudio se les administró un 19% menos de concentrado de glóbulos rojos que los del grupo control. Tanto el primer hematocrito tomado despues de la iniciación de la DCP, y el más bajo despues de la misma fueron mayores en el grupo estudio. La saturación venosa mas baja fue mayor a 66% en ambos grupos. El grupo estudio recibió significativamente menos concentrados de glóbulos rojos en el intra y postperatotorio. Tambien, en forma significativa mas pacientes del grupo estudio no recibieron ningun tipo de productos sanguineos. El hematocrito de los pacientes de ambos grupos al momento del alta fue mayor de 30%. Los niveles de creatinina en el postoperatorio permanecieron normales (Tabla 3)
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1. DeBois WJ, Surhram Y, McVey J, et al.. Reduction in homolgous blood transfusion using a low prime circuit. J Extra Corpr Technol. 1996;28:58-62.
2. DeFoe GR, Ross CS, Olmstead EM, et al. Lowest hematocrit on bypass and adverse outcomes associated with coronary artery bypass grafting. Ann Thoracic Surgery. 2001,71:769-76.
3. Gravlee FP, Davis RF, Utley JR. Cardiopulmonary Bypass Principles and Practices. Baltimore: Williams & WilKins, 1993; 107.
4. Engoren MC, Habib RH, Zacarias A, Schwann TA, Riordan CJ, Durham SJ. Effects of blood transfusion on long term survival after cardiac operation. Ann Thorac Surg. 2002;74: 1180-6.
5. Spiess BD. Blood transfusion: The silent epidemic. Ann Thorac Surg. 2001;72:S1832-7.
6. Murphy P, Heal JM, Blumberg N. Infection or suspected infection after hip replacement surgery with autologous or homologous transfusion. 1991;31:212-7.
7. Zacharias A, Habib RH. Factors predisposing to median sternotomy complication. Deep vs superficial infection. Chest 1996;110:173-8.
8. Rosengart TH, DeBois W, O'Hara M, et al. Retrograde autolous priming for cardiopulmonary bypass. A safe and effetive means of decreasing hemodilution and transfusion requirement. J Thorac Cardiovasc Surg. 1998;115:426-39.
9. Balachandran S, Cross MH, Karthikeyan S, Mulpur A. Hansbro S, Hobson P. Retrograde autologous priming of the cardiopulmonary bypass circuit reduces blood transfusion after coronary artery surgery. Ann Thorac Surg. 2002; 73:1912-8.